domingo, septiembre 07, 2008

Jesús inventó el carrete

“Si poh, acuérdate que multiplicó el pan, multiplicó los pescados y unos barriles de agua los convirtió en vino…Jesús inventó el carrete, así que por eso yo carreteo…obvio, Jesús era súper libre”. Justificaciones más o justificaciones menos, lo cierto es que para carretear nunca han faltado excusas: “Pa’ celebrar que aprobé el examen” o “si me va mal, pa’ pasar las penas”. Pero decir que Jesús fue un adelantado Negro Piñera del año 0 es, por decir lo menos, insólito.

Para quienes estamos convencidos de que la Biblia -el libro de los libros- es una compilación de historias ficticias (si hubiera sido apóstol, estoy seguro de que podría haber escrito un capítulo entretenido) y que se presta para tantas interpretaciones como el horóscopo del diario, una percepción así del enviado del señor a los hombres, no resulta tan descabellada.
Pero, ¿Habrá sido Jesús un ‘señor de la noche’?

La misma persona que dijo que Cristo era el ideólogo del carrete, asegura que el tipo era bien jaranero. “Donde iba, hacía fiestas…yo sigo los pasos de Jesús”, aseveró entre risas.
Aparentemente, la interpretación no es tan tirada de las mechas, si hasta pudo ser en una de esas mismas agitadas noches de Galilea –tipo Wild On- en que pudo enredarse con María Magdalena, una especie de Coté López de aquellos tiempos. De la relación, hay varias versiones, pero para este caso la que más conviene usar es que por andar carreteando (ponceando) terminaron achacándole un supuesto hijo.

Y más encima, hasta era el “alma” de la fiesta. Si en los carretes contemporáneos no falta el que por hacerse el lindo con las minas empieza hacer trucos con cartas, desapareciendo monedas, o adivinando cosas, Jesús donde iba encandilaba a todo el mundo con…magia! o milagros para quienes lo prefieran. Todavía no me explico cómo de un asqueroso barro con escupo un ciego pudo recuperar la vista…con qué cara entonces, acusábamos de chanta a Omar Gárate por su pulsera de los 11 mil poderes.

Los David Copperfield de la antigüedad eran varios, como ese llamado Moisés que abrió un camino en medio del mar…tiembla Chris Angel… o los supuestos “ángeles” que aparecían y hablaban desde el cielo. A todas luces, eran los mismos ovnis que hoy día se pasean por San Clemente y a los que el mismísimo Adolfo Bañados dedicó un programa en TVN.

Retomando la senda del carrete jesucrístico y dado el gusto del amigo de barba por las fiestas y la gran masa de seguidores que tiene esta práctica en el país, se podría decir que Chile es un país tremendamente cristiano, con lugares para evangelizar su ejemplo a lo largo y ancho del país, con espontáneas celebraciones cristianas (¿Vamos a un happy hour después de la pega?), con una creciente afición por los peces (la masificación del sushi podría ser análoga a la multiplicación de los pescados en uno de sus más celebres carretes) y el gusto por un buen tinto en cualquier convite, claro que sabemos que viene de la uva y no del agua…

Definitivamente, Jesús era un tipo cool...que pese a ser chascón y barbón, tenía “ángel” y actualmente genera tanta discusión como hace dos mil años atrás. Probablemente si hoy viviera entre nosotros, ya estaría en la lista de romances de Paris Milton, habría tenido su propio reality show, viviría en Los Ángeles y ya habría firmado un millonario contrato con alguna marca de ropa….¿Qué tal Calvin Klein?

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